Sacerdote desfigurado por Lgbt abortista. Pero todos callan…

Mauro Faverzanipublicado el

Nadie habla. Los medios callan. Sin embargo, el último 5 de diciembre, en Nicaragua, el P. Mario Guevara, Vicario de la Catedral de Managua, fue agredido mientras confesaba en la iglesia: una feminista, lésbica y abortista, le tiró encima ácido sulfúrico, provocándole graves quemaduras en la cara y en el cuerpo. La tragedia únicamente se evitó gracias a la intervención de algunos fieles que detuvieron a la mujer, después arrestada por la Policía: se trata de Elis Leonidovna Gonn.

Las condiciones del sacerdote, inmediatamente transportado al hospital «Vivian Pellas», parecen estables. Con él fueron hospitalizados también cinco fieles, alcanzados por el líquido corrosivo. La Arquidiócesis publicó inmediatamente un mensaje del Obispo Auxiliar de Managua Mons. Silvio Báez en Twitter, en el cual se lee: «Con gran tristeza lamento la grave agresión cometida contra el Padre Mario Guevara en la Catedral de Managua. Lo acompaño con amor fraterno y ofrezco mis oraciones por su cura total. Jesús y Su Madre bendita protejan a nuestros sacerdotes».

La loca agresión provocó la viva indignación de la comunidad católica y del Amcham, una suerte de Cámara de Comercio nacional, que condenó lo ocurrido en un firme comunicado.

En Nicaragua muchos Obispos, por lo demás, fueron repetidamente agredidos, verbal y físicamente, por los secuaces del Presidente Ortega, por causa del papel central asumido por la Iglesia en las negociaciones entre el Gobierno y sus opositores en un país desgarrado por la guerra civil.

En Italia únicamente TgCom24 dio la noticia de lo ocurrido, pero sin mencionar el cuño ideológico de una agresión, la cual aparentemente permaneció por lo tanto sin un por qué: tratamiento éste muy diferente de la evidencia que en sentido opuesto es dada a los «ataques homofóbicos» o los supuestamente tales.

Al referirse al episodio, el blog Uccr-Unión Cristianos Católicos Racionales recordó también la otra grave censura recientemente impuesta por la prensa nacional: «Otro ejemplo sintomático -escribe-  ha sido la omisión por parte de los grandes cotidianos acerca de un particular inconveniente que tuvo el médico pedófilo arrestado en Castel Volturno, acusado de haber abusado de un niño de 9 años. Lo han llamado “doctora”, censurando un detalle de dominio público: era un transexual. La feminista del “Corriere della Sera”, Monica Ricci Sargentini, se declaró «sin palabras» respecto a la voluntaria y sospechosa omisión». Hay motivos para quedar verdaderamente asombrados.. Y estupefactos..

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