La ideología de género vacila en todo el mundo

Mauro Faverzanipublicado el

Las noticias de los últimos días nos dieron una visón de la vida real muy diferente de la difundida por el tambor ideológico de los mass media de todo el mundo y por eso mismo valioso de ser conocido para comprender cómo en el corazón de los pueblos aún hay espacio, gracias a Dios y a pesar de todo, para la ley natural.

Comencemos por Lituania. El 15 de mayo ppdo. en Vilnus fue organizada espontáneamente por la gente común una «Marcha en defensa de la familia» contra un proyecto de ley destinado a autorizar las uniones civiles para parejas del mismo sexo, así como a otorgarles derechos en términos de herencia y copropiedad de bienes, garantías procesales, la posibilidad de cambiar de apellido, aunque sin conceder la posibilidad de adoptar bebés.

Según una reciente encuesta, realizada por Eurobarómetro por encargo de la Comisión Europea, el 70% de la población lituana estaría en contra de esta medida y, por lo tanto, al reconocimiento legal de las parejas LGBT. Tan cierto es que en las calles para decir “no”, según las fuerzas del orden, había cerca de 10 mil personas, todas coincidiendo en considerar las uniones homosexuales como una amenaza y un atentado a los valores familiares tradicionales.

Todos los proyectos de ley llevan, no por casualidad, la firma del diputado Tomas Vytautas Raskevičius, militante LGBT, coordinador de eventos también en el Brooklyn Lgbt Community Center de los Estados Unidos. El Parlamento lituano será convocado el próximo mes para estudiar sus propuestas. El Presidente lituano, Gitanas Nausėda, ya ha declarado que cualquier reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo deberá ser en todos los casos conforme con la Constitución Nacional, que define claramente el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

De Lituania a Italia, también aquí una buena noticia: el juzgado de Reggio Emilia ha rechazado en los últimos días, de hecho, las solicitudes de reconocimiento filiatorio realizadas por dos parejas LGBT unidas según la ley civil, aceptando así el recurso de casación presentado al respecto por el Ministerio Público: el articulo 8 de la ley 40/2004, de hecho, es aplicable exclusivamente a las parejas heterosexuales, casadas o en convivencia, y no a las compuestas por parejas del mismo sexo. De ahí el rechazo que opuso.

También llegan buenas noticias de los Estados Unidos: las órdenes ejecutivas LGBT emitidas por el Presidente Biden desde el inicio de su mandato parecen destinadas al fracaso o a tener una breve historia. En particular, una de esas órdenes terminó en la mira, la que garantiza a los llamados transgénero el acceso a las competiciones deportivas con el sexo con el que se perciben a sí mismos. Inmediatamente, Idaho, Arkansas y Alabama aprobaron leyes para bloquear la participación en deportes femeninos de hombres que afirman sentirse mujeres. Pero también en otros 30 Estados de la Federación fueron presentados proyectos de ley similares bajo la presión de muchas organizaciones civiles, unidas entre sí para decir «basta» a estas reglas absurdas, como afirma la Asociación Americana para la Familia -AFA-: «Resulta obvio, pero el mismo hecho de que los Estados deban aprobar estas medidas nos permite saber cómo estamos lidiando con fundamentalistas partidarios de la teoría de género, a quienes no les importan las conquistas alcanzadas por las niñas y las mujeres en los últimos cincuenta años».

Pero ¿quiénes son entonces los principales promotores de la ideología de género a nivel internacional? Entre ellos se encuentran sin duda los más grandes paladines a escala mundial de la llamada «cultura de la muerte», es decir, una vez más, la multinacional del aborto, Planned Parenthood, que parece ser el segundo mayor proveedor de «terapias hormonales transgénero» de los Estados Unidos a pacientes frecuentemente adolescentes, incluso sin el consentimiento de los padres y sin la solicitud de un médico. En cinco años las 26 clínicas asociadas, que ofrecen testosterona y estrógeno o «tratamientos hormonales para la afirmación del género», pasaron a ser 210. Y los tratamientos, lamentablemente irreversibles, se pagan sobre todo con dinero de los contribuyentes en al menos 38 Estados de los Estados Unidos. Lo que explica muchas cosas…

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