Gran Bretaña: en 10 años + 4.400% de niños que cambian de sexo

Tommaso Monfelipublicado el

Increíble: en Gran Bretaña, en menos de diez años, el número de niños sometidos a tratamiento farmacológico para cambio de sexo aumentó un 4.400%.

La Ministra de la Mujer e Igualdad, sin embargo, quiere ver con claridad y entender las razones de tan desconcertante fenómeno. Sus funcionarios fueron encargados de verificar cuanto podrían haber influido las redes sociales y las enseñanzas de género en las escuelas, lo cual -según el parecer de muchos educadores- únicamente generó una confusión artificial o, peor aún, un peligroso condicionamiento contra natura.

El grito de alarma lo lanzó la Doctora Joanna Williams, autora del libro Mujeres contra el feminismo: a su juicio, las escuelas están «alentando también a los más pequeños a preguntarse si son realmente niños o niñas». A tal punto que los funcionarios del Ministerio deberán ahora determinar si es oportuno suministrar este tipo de terapia también a niños en la edad de la prepubertad.

Otro dato importante: un reciente estudio reveló que casi dos tercios de los niños y de los adolescentes que pidieron cambiar de sexo, ya habían sido diagnosticados de tener graves problemas de salud mental.

Algunos diputados lamentan la facilitad con la cual los médicos consienten el acceso de los menores de edad a tales fármacos, sin tomar en la debida consideración los efectos secundarios de esa terapia hormonal a largo plazo. Pero, en el balance final, hay que añadir también los graves daños educativos, morales y espirituales provocados en generaciones enteras.

Si entre el 2009 y el 2010 fueron 40 las niñas tratadas, entre el 2017 y el 2018 su número llegó a 1806; los niños, en cambio, pasaron de 57 a 713 en el mismo período. Solo el último año fueron 45 los niños de 6 años. Pero ocurren también casos de “pacientes”, por así decir, de 4 años. Y todo esto, sin haber aún comprendido con precisión realmente cuál es la causa de una petición verdaderamente insólita, antinatural para los niños, evidentemente artificial e inducida. Todo a cargo del sistema sanitario nacional, por lo tanto pagado con el dinero de todos, lo cual ha posteriormente transformado una presunta tendencia en un business deshumano y la salud en un siniestro mercado.

Y algunos tienen la pretensión de llamar a todo esto «progreso»…

Tommaso Monfelipublicado el